viernes, 4 de marzo de 2011

¡Ay, no hay que llorar!

¡Que la vida es una carnaval, y las penas se van cantadooooo!

Al menos, eso cantaba Celia Cruz. Bonita canción. Una pena que el Carnaval del que ella hablaba es muy diferente al carnaval que nosotros conocemos hoy en día.
Empieza los Carnavales, señores (al menos, en Canarias). Disfrutemos levantándonos por la mañana a comprar el pan, y como si por arte de magia todo cambiase, ver el suelo lleno de botellas y todo tipo de objetos o fluidos tanto orgánicos como inorgánicos, jóvenes en bancos recuperándose del terrible dolor de cabeza, y pobres indigentes vagando por las calles tratando de recordar que demonios ocurrió la noche anterior. Eso son los Carnavales de hoy.


Hace mucho tiempo, esta semana (anterior a la cuaresma cristiana) consistía en la permisividad y el ligero descontrol de desatar los placeres del cuerpo. En todo caso, beber vino y comer carne. Pero pasar de eso a lo que vemos hoy en día es un gran paso, despectivamente. Pasar de placeres a ausentarse de este mundo.


Y el primer tema de todos es el alcohol. Me pregunto por qué demonios hace esto la gente. ¿Para qué os pilláis una borrachera acojonante? ¿Porque todo el mundo bebe y debéis ir a la última? ¿Para ausentaros de la mierda de vida que tenéis? ¿Para pasarlo bien? ¿Acaso os lo pasáis bien sin ser siquiera vosotros los que estáis en medio de esas cosas que llamáis? Porque si es cualquiera de esas cosas, de verdad, tenéis un problema. Me parece una solemne estupidez hacer eso. Si tanto odiáis vuestra vida, colgaos una soga al cuello joder. Pero lo peor no es que muráis o no vosotros. Lo peor es el riesgo que corren los demás. A mí nunca se me ocurriría salir en Carnavales con un coche.

Alcohol + Conducción = FIESHTAA Desastre

Fórmula más simple y clara no puede haber. Sacaos el alcohol de la mente, joder. Que un día vais a matar a alguien. Y si no conducís ni nada por el estilo que ponga en peligro la vida de los demás, dejad de ausentaros de la vida y haced algo de provecho en vez de quejaros todo el rato. Ah, y no sé si es así, pero espero por el bien del sistema español que la seguridad social no pague los problemas con respecto a los muy conocidos "comas etílicos" (y lo mismo con el tabaco y/o drogas, ni puñetera idea de que pasa...).

Dejando de lado el alcohol (y eso que ni siquiera menciono las drogas o el tabaco, ya que son 3/4 de lo mismo), me doy cuenta que cada año los disfraces son más originales. Para los tíos, mecánico, payaso, policía o mujer (ya sea enfermera, bailarina, loquesea). Y ahora parece que está de moda ir de "Mario y Luigi", cuando hace un par de años, si te disfrazabas de un juego o película del estilo quedabas como un puto friki. Viva la hipocresía y la originalidad masculina.

Para las tías, cualquier cosa sexy. Bailarina sexy, policía sexy, enfermera sexy, payasa sexy, estudiante sexy, pescado sexy, etc... Cualquier cosa a la que se le pueda aplicar el adjetivo "sexy". A pasar frío enseñando carnes. Y cuanto más, mejor. Eso si, imagino que se disfrazarán así para follar como locas mantener relaciones íntimas y no por gusto. Los placeres lo primero. Ya sí os da una pulmonía (o en el peor de los casos, alguna enfermedad de esas relaciones tan seguras) no os daréis ni cuenta de la cogorza que lleváis encima.

Las galas y demás presentaciones son cada vez más asquerosas (no profundizo en este tema porque no tengo ni puñetera idea).

Pues ala, a divertirse y a olvidarse de todo, como siempre. Y para los que sepan divertirse...

¡Felices borracheras Carnavales!

P.D: Me encanta el uso de la letra tachada <3

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