O mejor dicho, "Welcome to the middle of Nowhere". Al menos, eso decía un tipo cuyo nombre no recuerdo en un juego cuyo nombre, evidentemente, tampoco recuerdo, de cuando era niño (¿más que ahora?). ¡Ay, que buenos tiempos aquellos! Aquellos días en los que la infancia era lo mejor de la vida (aunque de niños, pensásemos lo contrario). Con tal de, como mínimo, no tener que estudiar filosofía (ya veréis en mis próximas entradas que bien me cae la filosofía de 2º de bachiller), daría lo que fuera por volver a esos días para comerme los mocos, pintar con ceras y recortar formas de papel con "punzones". Precioso. Y ahora, estoy aquí escribiendo este blog (mientras me como los mocos) con la nula esperanza de que alguien sea capáz de leerlo, aunque sea, para pasar el tiempo. Necias palabras que pasarán por muchos oidos sordos. O sordas palabras que nunca nadie leerá. O como su puta madre quiera decirlo. Después de esta incoherente y estúpida introducción (que no introduce nada... que irónico), me dispongo a anunciar mi blog.
Más que nada, es un blog de opinion. Cuándo me aburra, me sienta solo, me harte de tocarme la flauta, o no tenga internet (¡Falacia!), pondré alguna entrada en el blog desde mi punto de vista sobre un tema en concreto. Dicha esta cutrada, me dispongo a ir al baño a soltar un ñordo. Deberías probar a hacerlo pero escuchando música temeraria de fondo. Yo no lo hago, no estoy loco, pero debe ser algo bastante... "interesante" (Las comillas... mis mejores amigas... no veáis cómo de útiles y simpáticas pueden ser... tanto como para poner "putada" en un examen y llevarte una bronca acojonante).
P.D: Para el que no lo pille, creo que mi mente es ningún lugar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario